En Manresa, la cédula de habitabilidad es uno de los papeles que pueden frenar una venta o un alquiler si no se tiene a punto. Trabajamos para propietarios particulares, pero también para agencias inmobiliarias y administradores de fincas de la ciudad, que nos piden la cédula cuando un piso sale a la venta o cambia de inquilino.
Si su cédula es de segunda ocupación, tiene una validez de 15 años; si es la de primera ocupación de un piso de obra nueva, de 25. Si no sabe si está vigente, envíenosla por WhatsApp y se lo decimos.
Qué tener en cuenta en Manresa
Según el Censo de 2021 del Idescat, en Manresa hay más de 9.000 viviendas que no son residencia habitual. Cuando uno de esos pisos se pone a la venta o se alquila, a menudo hace años que no se ha hecho ningún trámite y la cédula está caducada.
Además, una de cada ocho viviendas principales de la ciudad es anterior a 1941. En esos pisos antiguos, la visita revisa con más detalle las superficies, las alturas y la ventilación. Si la vivienda no cumple y el caso lo permite, tramitamos la exoneración.